
Con cierta nostalgia, podemos decir que la creación artesanal de un plano, ese trabajo cargado de esfuerzo e, incluso, de talento, ahora es un recurso industrializado y anónimo, procesado con un lenguaje ajeno a los arquitectos de antaño: layer, block, hatch, render. Sinónimos del trazo y el dibujo.
Es innegable que la incorporación de programas computacionales a nuestro trabajo ha postergado ese mÃstico rito creativo que solÃa merodear el taller. Las nuevas generaciones de arquitectos están dejando casi en el olvido el largo proceso evolutivo de la idea al proyecto.
Pero desde un enfoque más optimista, podemos coincidir en que la tecnologÃa ha aportado herramientas que permiten una nueva manera de pensar y proyectar arquitectura. Una manera sustentada, básicamente, en principios de eficiencia y eficacia. Esto ha permitido a los equipos de arquitectos enfrentar el encargo dentro de los plazos y exigencias requeridas en la actualidad.
La tecnologÃa CAD, en su acelerado desarrollo, ha impuesto un ritmo sin precedentes. Por una parte, el software ha promovido y conseguido una cierta “inmediatez proyectual”, es decir, una arquitectura casi al instante, obtenida a través de la dimensión de vectores y coordenadas. Por otra, la posibilidad de producción en serie de información y la representación tridimensional de los proyectos, han hecho de la arquitectura una disciplina masiva y al alcance de todos. Pero esto es una parte del aporte tecnológico que podemos aprovechar.
Sin duda, los arquitectos hemos adoptado la tecnologÃa, incorporándola a nuestro trabajo como una herramienta que nos ha permitido mejorar niveles de producción y, con ello, responder con razonable eficacia a un mercado inmobiliario en pleno proceso de expansión.
Los plazos dispuestos por las actuales técnicas de gestión de proyectos urbanos o inmobiliarios, exigen a las oficinas de arquitectura grandes esfuerzos de coordinación y diseño en perÃodos de tiempo muy restringidos. Muchas veces esto limita la existencia de las condiciones necesarias para desarrollar de manera óptima un proyecto de arquitectura.
Otro factor exigente es la envergadura y la complejidad técnica que alcanzan los proyectos. Esta situación obliga a la conformación de equipos especializados, inversión en informática y la generación de espacios de trabajo aptos para responder de manera adecuada al encargo. Al parecer, la tecnologÃa ya no es suficiente para garantizar el éxito del proceso.
¿Qué más nos puede aportar la tecnologÃa? ¿PodrÃa modificar o al menos hacer más eficiente nuestro sistema de organización? ¿Podemos “tecnologizar“ nuestro proceso de trabajo o sólo la tecnologÃa nos permite “representar“ de una manera distinta? ¿Es “tecnologizable“ el proceso creativo? El debate queda abierto.
Lo concreto es que el próximo paso es investigar las potencialidades y las “externalidades“ que la tecnologÃa nos ofrece a través de la informática e internet. Quizás la experimentación tecnológica en nuestro campo podrÃa generar nuevas técnicas de trabajo que favorezcan la productividad, la optimización del tiempo y la administración de los recursos humanos.
La tecnologÃa de la cual hoy se dispone permite pensar ya no sólo en una producción infinita de planos, maquetas virtuales o simulaciones tridimensionales, sino en una estructura de trabajo globalizada donde la coordinación simultánea de equipos profesionales se realiza a través de una plataforma virtual de información, capaz de mitigar las barreras temporales y las distancias fÃsicas.
Este equipo ha experimentado con el desarrollo de proyectos de arquitectura a distancia, utilizando la tecnologÃa no sólo como una herramienta de diseño, sino también como una nueva estructura de trabajo que permite una adecuada organización, un exhaustivo control del proceso proyectual y un eficiente canal de comunicación.
Sin duda, esta propuesta de proyecciones por ahora impensadas, será factible de perfeccionar con el paso del tiempo y con el aporte que cada proyecto pueda realizar en su proceso. Los invitamos a experimentar, la puerta está abierta.
Javier Ã?vila Burrows
Arquitecto PUC
Master V.I., ETSAB. UPC
Phd. Gestión y valoración urbana, ETSAB. UPC
Socio TDA Arquitectos