
Permítanme empezar este artículo robándome una de las frases que más me ha impactado en el último tiempo: “Señor paciente: este centro de tratamiento contra el cáncer ha sido construido con materiales que no producen cáncer (Atlanta, USA)”.
En un consultorio infantil, podría decir: “Este consultorio ha sido construido con materiales que no favorecen las aler-gias ni las enfermedades respiratorias”.
¿Habrá en Chile una construcción que pueda afirmar algo similar? Así como “este edificio ha sido construido de manera que no afecte a sus moradores, ayuda a preservar el medio ambiente, y hace un uso moderado de los recursos naturales y la energía”.
Durante varios años, primero en el sector público y ahora incorporando al sector privado, se ha llevado a cabo una revolución silenciosa en la industria de la construcción de países europeos, algunos asiáticos y americanos. En efecto, el año 2000 se formó en Estados Unidos el US Green Building Council (USGBC), en español, el “Concejo del Edificio Ecológico” o “Verde”, para enfatizar que es amigable con el medio ambiente. Este concejo desarrolló un sistema de medición de la calidad medioambiental de los edificios, bautizado como LEED Rating System (sistema LEED por comparación de puntajes), que ha sido adoptado por más de 25 estados en EE.UU., cientos de municipalidades, todas las instituciones federales públicas y gran parte del sector privado. Básicamente, porque es fácil de comprender y aplicar, y porque tiene varios productos según el edificio de que se trate. O sea, una vivienda tiene un sistema de medición distinto a un edificio comercial o una remodelación.
Esta revolución ha llegado a Chile y viene a quedarse. El primer edificio en Chile, desde su etapa de diseño conceptual, ya ha sido aceptado para certificarse como edificio de Plantas Libres por el USGBC, usando como línea base la misma que utiliza un edificio estadounidense, asegurando a sus usuarios la tradicional calidad de construcción de ese país. Se trata del edificio Titanium La Portada, que se levantará en la zona oriente de Santiago.
Liderazgo en Proyectos de Energía y Medio Ambiente
LEED es la sigla de “Leadership in Energy and Environmental Design”, en castellano, “Liderazgo en Proyectos de Energía y Medio Ambiente”. En otras palabras, es la institución que lidera la promoción del uso de tecnologías de avanzada en eficiencia energética y protección al medio ambiente, en los procesos de diseño y construcción de edificios.
No es raro que el sistema LEED haya tenido una aceptación explosiva, por cuanto se trata de un sistema constructivo que se basa en beneficios cuantificables, para sus ocupantes, la comunidad y el país. Está basado en cinco grandes grupos conceptuales, que otorgan puntaje para la certificación: uso del suelo, uso del agua, uso del aire, uso de energía y uso de materiales. El puntaje máximo posible, para diferentes edificios es cercano a los 70 puntos, pero uno califica para una certificación a partir del 40% de cumplimiento, unos 25 o 26 puntos.
Como el espectro de puntajes es muy amplio, uno puede decidir cuáles desea conseguir, habitualmente los más fáciles o los más baratos, y trabaja en ellos desde el principio, lo que no significa mayores costos y, en cambio, algunos generan “valor” que supera, a veces, la inversión.
El sistema LEED se está usando para certificar ecológicamente a edificios amigables con el medio ambiente en más de 300 millones de metros cuadrados de construcción pública y privada en 25 estados de EE.UU. y otros 12 países, entre los cuales están Canadá, India, Guatemala, Gran Bretaña, Brasil y Chile.
Hay más de veinte mil profesionales capacitados en la aplicación del sistema. En estos momentos, el USGBC, unido a la Sociedad Americana de Ingenieros en Climatización (ASHRAE) y la Sociedad para la Ingeniería en Iluminación, de EE.UU. (IESNA), están solicitando a la ANSI (institución estadounidense equivalente a nuestro Instituto Nacional de Normalización) convertirse en la norma de construcción de edificios de alto rendimiento ambiental y energético en EE.UU.
Asimismo, instituciones como ASHRAE; IESNA; la ASHE: Sociedad Americana de Ingeniería en Hospitales; la AEE: Sociedad Americana de Ingenieros en Energía; el AIA: Instituto Americano de Arquitectos; la Sociedad de Ingenieros de Administración de Obras; la Sociedad de Profesionales para la Recepción y Puesta en Marcha de Obras; y muchas otras organizaciones de la industria de la construcción, han emitido documentos y elaborado programas especiales de apoyo al sistema de certificación LEED en forma explícita.
Un efecto expansivo
Los fabricantes y proveedores de todo tipo de materiales de construcción están generando especificaciones técnicas nuevas, donde se detalla el uso de lo que venden para conseguir puntos en el sistema LEED, muchos de los cuales han sido expresamente diseñados para este efecto. Entre ellos, pinturas de todo tipo, alfombras, paneles, maderas certificadas como cultivables y no maderas nativas, recubrimientos, membranas impermeabilizantes, películas fotovoltaicas, fotocromáticas y electrocromáticas para vidrios, películas termosolares y paneles, equipos eólicos, softwares de análisis de energía, pavimentos permeables, fierro de construcción recuperado, aditivos para hormigón, etc.
Existen varios sistemas de certificación similares que se están estableciendo en diversos países. Pero, al decir de evaluadores internacionales, no hay ninguno que sea tan fácil de comprender y aplicar como el LEED. Y ninguno que se haya adoptado tan rápidamente en tantas partes. Tampoco hay ninguno que sea tan riguroso en sus procedimientos de acreditación.
Una buena proporción del puntaje que se puede conseguir con estos sistemas (un 25%), recae en la Eficiencia Energética que se encuadra dentro del Plan País Eficiencia Energética que lidera el Ministerio de Economía de Chile. Esto significa que un proyecto energéticamente eficiente (aire acondicionado, agua, electricidad y ascensores), con buena calidad del aire interior (ventilación y recubrimientos) y bien ubicado, prácticamente asegura el mínimo nivel de calificación como “Proyecto Líder en Energía y Medio Ambiente” sin mayor costo.