
Arquitectos: Cristián Boza D. (I.C.A: 2074) José Macchi R. Arquitectos Asociados y Vila Sebastián Vila & Asociados Arquitectos
Ubicación: Av. Pedro Montt N°1606, Santiago, Chile
Cliente: Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Justicia, Ministerio Público, DefensorÃa Penal Pública y Corporación Administrativa del Poder Judicial
Ing. Calculista: René Lagos y Alberto Fainstein
Constructora: OHL
Materialidad: Hormigón visto, Cristal en el exterior, Madera, Piedra Pizarra en el interior.
Costo promedio m2 construido: 20 UF/m2
Superficie terreno: 43.151 m2
Superficie construida: 120.000 m2
Año proyecto: 2003 - 2004
Año construcción: 2004 – 2006
Mecánico de Suelo: Héctor Ventura
Instalaciones Sanitarias: �ngel Fernández
Climatización: Javier Ahumada
Electricidad y Datos: Fleischmann IngenierÃa
Seguridad: Sergio Dalmazzo
Señalética: Tania Radic, Sara Carmignoto, Hernán Berdichesky, Gustavo Stecher
Iluminación: Paulina Sir
Interiorismo: MarÃa Cecilia Vergara S.
Fachadas Livianas: Guillermo Marshall
Acústico: Mario HuaquÃn
Basura: Duilio Tonini
Costos: Hugo Macaya, Fernando lathrop, Juan Carlos Zelaya
Paisajismo: Paulina Márquez, Cecilia Vergara, Fernando González
FotografÃa: Marcos Mendizábal
La justicia es probablemente uno de los actos más sublimes de la civilización. Desde esa perspectiva, el hecho de “juzgar” implica una instancia de tal magnitud que su gestión debe ser acogida espacialmente acorde a su importancia. Y si hablamos de arquitectura, deberá tener esa carga significativa y ser también sublime, lo que implica emoción espacial, monumentalidad por su condición descrita, respeto por la escala humana, transparencia y protección, inserción en la trama urbana, hito urbano e identidad.
El proyecto se sitúa en un lugar de la ciudad de caracterÃsticas muy peculiares, ya que se relaciona con el Parque Cousiño, la calle La Fábrica, la estación del Metro Rondizzoni, el Boulevard Pedro Montt, la Avenida Rondizzoni, la cárcel pública y, en menor grado, con la Autopista Norte Sur y la Autopista del Sol. Es decir, tiene un significativo compromiso urbano.
El proyecto consiste en una gran plaza cÃvica rectangular de 120 x 85 metros aproximados, que ordena un sistema de edificios de 10 pisos de altura en torno a ella. Dicha plaza es una articulación peatonal.
La fachada principal del conjunto, donde se localiza el gran atrio que enfrenta al Boulevard de la Justicia, está contenida por dos edificios autónomos: el Ministerio Público y el de la DefensorÃa Penal Pública.
Ingresando por el atrio descrito se llega a la plaza central, a través de la cual el público en general accede a los seis edificios de los juzgados y tribunales. Estos se identifican por sus accesos a un hall vidriado de dos niveles, un espacio de 10 niveles de altura que alojan las circulaciones verticales conducentes a todos los espacios públicos que se reparten en esos diez niveles. Por esta razón, la propuesta de transparencia y reflejos vÃtreos, configuran esta plaza pública y simbólica. En contraposición, jueces y administrativos configuran una fachada perimetral dura y hermética (se propone hormigón pigmentado a la vista), la que circunda todo el conjunto a manera de pantalla protectora.
La obra pretende involucrarse con el sitio, pensarse desde el lugar, construirse austera y confirmarse contemporánea.