
Arquitectos: POLIDURA+ TALHOUK ARQUITECTOS. Antonio Polidura
(I.C.A: 7446) y Pablo Talhouk(7447)
Colaboradores: Agustín Soza, Matías del Río, Andrea Fernández,
Nicolás Quezada, Renato Vargas, Frodden, Nicolás Córdova
y Daniel Halpern
Ubicación: Ruta 5, kilómetros 19.191-19.405, Santiago
Cliente: Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Parque Metropolitano
Ing. calculista: Jorge Marambio
onstructor: Constructora San Juan S.A.
Materialidad: bastidores metálicos rellenos bolones piedra
osto total construcción: 5.110 UF - US$ 150.000
osto promedio m2 construido: 18 UF/m2 - 500/m2
Superficie terreno: 37 hectáreas
uperficie construida: 270 m2 (primera etapa)
Año proyecto: 2004
Año construcción: 2005 (primera etapa)
Paisajismo: Nieves Balbontín
Diseño gráfico: Juan Polidura y Tomás Forteza
luminación: Francisca Mackenzie y Gonzalo Sáez
Fotografía: Marcos Mendizábal
Este proyecto es parte del programa Plan Verde del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, y del Parque Metropolitano de Santiago, cuyo fin es aumentar la dotación de áreas verdes por habitantes en la zona sur de la ciudad. Los estándares internacionales indican que “una ciudad amable” debe tener como mínimo 9 a 10 m2 de áreas verdes por habitante, mientras que Santiago cuenta con menos de 5 m2 por habitante y la zona de San Bernardo tiene aproximadamente 2,8 m2/hab.
El plan maestro considera 5 etapas, que serán desarrolladas en aproximadamente 10 años. Además, mezclará actividades deportivas y de esparcimiento, y contará con una forestación de especies principalmente nativas.
La primera etapa, construida por razones de seguridad antes que la forestación, es el edificio de acceso y control norte, que incluye una zona de informaciones y exposición, un mirador, servicios sanitarios y una cafetería. Los edificios de acceso, por petición expresa del mandante, debían ser los encargados de dar identidad al parque. Más que crear una nueva imagen, se debía buscar algo representativo, que formara parte del inconsciente colectivo, algo con lo que la gente asociara el cerro Chena. Así surgió el tema de las ruinas del Pucará de Chena, como elemento a ser utilizado para la imagen del futuro parque. A partir de eso, se centraron en la condición material del Pucará y la relación se estableció en el proyecto, utilizando la piedra como material constructivo.
La intención es utilizar la piedra como esbeltos tabiques traslúcidos de 10 cm. de ancho, que permitan que la luz se filtre hacia el interior. El edificio se resuelve en su totalidad mediante bastidores de acero rellenos de bolones de piedra, en módulos de 1 x 3 metros y de 0,5 x 3 metros. Asimismo, el uso de la piedra busca reflejar el paso del tiempo sobre sus muros. Se pretende que la naturaleza sea capaz de reformar la obra terminada, al aparecer musgos, enredaderas y óxidos entre ellas, que hablen del paso del tiempo como estrategia de integración al paisaje.