
ARQUITECTOS: PATRICIO GROSS (ICA 1901)
CRISTÓBAL GROSS (ICA 6686), CLAUDIO VIEJO, HARLEY BENAVENTE (ica 7531)
UBICACIÓN: JOSÉ IGNACIO ZENTENO 1870, PUNTA ARENAS, XII REGIÓN
CLIENTE: LICEO POLIVALENTE MARIA BEHETY
ING. CALCULISTA: MARCIAL BAEZA
CONSTRUCTOR: CONSORCIO SOCRADE VILICIC
MATERIALIDAD: HORMIGÓN VISTO Y PLANCHA ONDULADA
COSTO TOTAL DE CONSTRUCCIÓN: 135.000 UF
COSTO PROMEDIO M2 CONSTRUIDO: 20,8 UF/M2
SUPERFICIE DE TERRENO: 7.264 m2
SUPERFICIE CONSTRUIDA: 6.250 m2
AÑO PROYECTO: 2004
AÑO CONSTRUCCIÓN: 2005
En este liceo se educarán los jóvenes pertenecientes al barrio 18 de Septiembre, familias relacionadas directamente a la vida productiva regional. Obreros, pescadores, trabajadores del campo, portuarios y dueñas de casa. Vidas simples y austeras, muchas veces carentes de oportunidades para relacionarse a actividades culturales que se dan en otras regiones del país. En este sentido el edificio es un medio cultural, porque ofrece espacios multifuncionales tanto para los alumnos como para la comunidad.
Como estrategia de proyecto el edificio se repliega en el sitio dejando libre una gran área para ser percibido de distintas distancias, entregando al barrio un espacio de esparcimiento, que se introduce en el edificio relacionándolo con los recintos que se abren al público: hall, gimnasio y las salas de venta de los productos desarrollados en los talleres técnicos del colegio
En un sitio relativamente plano el edificio se transforma en un catalejo levantádose del terreno para lograr un dominio del entorno mediato y lejano. Los pisos superiores abren sus circulaciones y lugares de permanencia para lograr configurar la unidad territorial orientadora conformada por la península de Brunswick, el Estrecho de Magallanes y Tierra del Fuego que sólo desde este lugar específico, gracias a la altura puede ser apreciada por los habitantes de este extenso barrio.
En los pisos inferiores los espacios se abren hacia el patio orientado de tal manera de generar una contención eficiente del viento predominante que viene desde el oeste.
El proyecto se resume en un volumen unitario neto de líneas simples compuesto de dos pabellones perpendiculares.
El pabellón oriente poniente genera un gran espacio interior hacia el norte en el que se aprovecha
eficientemente la escasa energía solar. Este espacio de triple altura en el torno al cual se desarrollan todas las actividades del liceo, se convierte en un espacio dual interior y exterior de los distintos recintos que convoca a los alumnos en su desarrollo académico y actividades extra programáticas. Esta calle-interior remata al fondo en un ventanal mirador que domina el Estrecho. Como lenguaje arquitectónico el proyecto tiene su referente formal en los galpones de esquila de las estancias patagónicas tradicionales en donde todas las actividades se desarrollan al interior como respuesta práctica al clima riguroso.
La lectura del edificio se propuso como una reinterpretación del tradicional forro metálico propio del carácter magallánico que se manifiesta en distintas escalas de construcciones desde las humildes casas hasta los grandes galpones industriales ganaderos, esta integración material al contexto cultural genera una imagen típica y reconocible.