
La protección del patrimonio nacional se está abordando desde una nueva dimensión. La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas negocia con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la obtención de recursos para implementar un plan que abarcará todo Chile, y que además de la recuperación de edificios, incluye la elaboración de un plan de sustentabilidad patrimonial basado en un compromiso mutuo con la comunidad y los distintos sectores involucrados.
Verónica Serrano, directora de Arquitectura del MOP, explica los alcances de la iniciativa, cuyo objetivo contempla mantener y fortalecer también el aspecto cultural e identitario de las distintas comunidades involucradas, a las que le concede un papel activo en la preservación del patrimonio.
¿Cómo se inició este proyecto?
“Le hicimos una propuesta al Banco Interamericano de Desarrollo, a través de la Subsecretaría de Desarrollo Regional, basándonos en lo que el mismo BID ha hecho antes en Valparaíso y en Chiloé. La Dirección de Arquitectura propuso ampliar ese trabajo a lo largo de todo Chile. Levantamos un anteproyecto, el gobierno nos respaldó, en el BID tuvo buena acogida y rápidamente nos pusimos a trabajar en la formulación de un proyecto definitivo que pretendemos suscribir oficialmente en septiembre de este año. La idea es que los recursos que otorga este crédito, cerca de 50 millones de dólares, estén para iniciar su ejecución el próximo año.”
¿Qué es lo que están proponiendo?
“Buscamos una manera de incentivar la recuperación del patrimonio arquitectónico y, al mismo tiempo, incorporar un concepto de sustentabilidad, de tal forma que no se trate sólo de restaurar propiedades e inmuebles para aumentarle su vida útil, sino que de mantenerlos en el largo plazo y generar un compromiso del sector público, privado y de las comunidades locales para la mantención de esos edificios en el futuro. También buscamos una visión más sistémica: creemos que la gracia no es sólo abocarse a un inmueble, sino que ver cómo se relaciona con un plan de patrimonio que también promueva el desarrollo local.”
¿En qué etapa va el proyecto?
“El trabajo preliminar se realizó sobre la base de un catastro que ya disponía la Dirección de Arquitectura y que habla de más de 7 mil inmuebles de valor patrimonial que no están catalogados como patrimonio. Para la formulación de este proyecto, la Dirección de Arquitectura interactúa con los gobiernos regionales, los municipios y con otros actores locales que ya están levantando propuestas preliminares. Con el BID estamos trabajando en los criterios de elegibilidad de las obras. Queremos descentralizar la decisión de qué se hace y qué no hacia las mismas regiones, pero nosotros establecemos conceptualmente los criterios de qué califica y qué no. El rango puede ir desde un valor patrimonial de alcance universal a otros de alcance nacional, regional o local. Y en ese sentido, no nos hemos cerrado a ninguno, pero los requisitos que se exigirá a uno u otro van a ser totalmente distintos.”
Una visión más abierta
Para Verónica Serrano, lo central es mirar el patrimonio como un sistema donde no pueden quedar excluidas las redes que hay a su alrededor. Pensemos, por ejemplo, en una visita a dos o tres iglesias del norte de Chile, más un paseo a los géiser del Tatio, más la estructura vial que lo hace posible, lo que en su conjunto genera una sustentabilidad a la zona donde está ubicado ese recorrido y a toda la herencia que en ella existe.
¿Cómo se administra este concepto en la práctica?
“Queremos generar una valorización del patrimonio en la comunidad, pero también generar más expertise dentro de los especialistas sobre cómo abordar el tema, y no necesariamente trabajarlas desde el punto de vista de la restauración, sino que de la gestión del patrimonio, con una visión más abierta.”
O sea, la gestión de patrimonio puede ser lo que esté faltando en Chile.
“El conocimiento sobre cómo abordar el patrimonio. En el caso de las iglesias del norte, hubo un gran debate sobre cómo restaurar, porque antes se hacía con tierra de adobe y ahora la norma sísmica no te permite eso. ¿La íbamos a hacer de hormigón? ¿Qué sentido tiene para la comunidad que fueran de hormigón? Entonces hubo una discusión con el Consejo de Monumentos, fue una discusión arquitectónica y de patrimonio muy rica y profunda. Hay mucho patrimonio que no ha tenido la oportunidad de ser legalmente protegido porque no han iniciado los expedientes de declaratoria. Uno de los objetivos del programa es que, junto con la recuperación de los inmuebles, se los declare monumentos y tengan un nivel de protección legal.”
La gestión del patrimonio remite entonces a cómo abordar el patrimonio…
“Lo importante para nosotros es que el patrimonio no sea una escenografía, ni una pieza intocable. Debe ser una pieza que conviva con la comunidad y que, por lo tanto, interactúe con los requerimientos actuales. Pero, al mismo tiempo, que respete los valores patrimoniales de Chile. A una iglesia no voy a llegar a ponerle ductos de aire acondicionado por todos lados, ¿pero cómo hago para asegurar ciertos estándares de uso con los requerimientos actuales? Eso significa una gestión de ese patrimonio.”
¿O sea que el dinero del BID va a servir también para desarrollar un plan integral de patrimonio?
“Sí, seguramente nos van a tratar de pedir que invirtamos en la recuperación de edificios rápidamente, pero nosotros vamos a poner como condición el tema de la sustentabilidad: que la inversión en recuperación de patrimonio tenga un sentido para la comunidad. Nos interesa el desarrollo económico, pero también nos interesa el desarrollo cultural y la identidad, que valorizan a nuestro país.”
Paulina Villalobos, Sebastián Garay / equipo CA