Caja Previsiones Obreros Municipales
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Arquitectos: Jaime Besa Zañartu, Higidio Gónzalez
Calculista: Fernando del Sol
Constructor: Diego Vergara Tagle
Sup. Terreno: 1.973 m2
Sup. Construida: 5.770 m2
Año Construcción: 1970 –1972
Materialidad: Hormigón Armado
Ubicación: Fray  Camilo Henríquez 262, santiago
Fotografias: Rafael Pino I., Juan Jaime Besa

Emplazado en la calle Fray Camilo Henríquez surge esta torre de ocho plantas y hormigón visto, obra póstuma del destacado arquitecto Jaime Besa Z.
El volumen actualmente ocupado por el Ministerio de Educación se aísla, se recoge, rompiendo con su contexto natural que es la continuidad de la fachada, se retira para construir su propio territorio. El edificio es reflejo de una nueva dimensión de la arquitectura chilena de la segunda mitad del S XX. que busca, propone y construye un nuevo imaginario colectivo, donde la arquitectura moderna y todas las influencias foráneas se hacen parte.
Destaca la rigurosidad y racionalidad de la constitución planimétrica, las áreas de trabajo, las circulaciones verticales, las zonas húmedas están claramente definidas y acotadas, articulándose en torno a un punto equidistante. Este patrón se traslada y se enriquece en la conformación plástica de las fachadas, éstas expresan y cualifican las situaciones interiores, reconocen y formalizan las situaciones exteriores. Hacia el oriente ventanas corridas que enmarcan la cordillera, el norte se niega, un balcón puntual dirige su vista hacia el centro de la ciudad, la sur es austera y pasiva. La poniente es sin dudas, la cara más paradigmática y bella de este edificio. Recibe con una doble altura, se quiebra en tres plomos, la escalera esbelta y transparente se transforma en un paseo interior y mirador de la ciudad. Afloran 43 púas. Fuertes, agudas, armoniosamente dispuestas y alternadas, figuran una piel de expresión animal, una textura que recoge el sol del norte y baña de sombras su superficie. Al situarse a sus pies y levantar la mirada, el edificio instala, configura una nueva línea de horizonte, lo vertical se hace horizontal y viceversa, las púas ya no se abalconan, cuelgan. Éstas afloran, emergen del suelo, un nuevo suelo, construyen un territorio, un paisaje. Se está frente a un hecho poético, arquitectónico, que sólo el observador más sutil y desprejuiciado podrá descubrir y disfrutar.


Texto: Rafael Pino 
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