Edificio CCU

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Arquitectos: ADN ARQUITECTOS, Jorge Nordenflycht (ICA 4668) + arquitectos Brahm – Bonomi – Leturia – Bartolomé; FLAÑO NUÑEZ TUCA ARQUITECTOS
Arquitecto Colaborador: María Paz García
Ubicación:  Vitacura 2670  Las condes
Mandante: Inmobiliaria Vitacura 2650 S.A.
Cálculo estructural: Luis Soler P.
Construcción: SIGRO S.A.
Materialidad: Hormigón armado, cristal y granito
Superficie terreno: 5.300 m2
Superficie construida: 44.300 m2
Año proyecto: 2000-2003
Año construcción: 2005-2006
Costo promedio: 28 UF/ m2

Al tratarse de un encargo en un lote específico, no hubo ninguna posibilidad de actuar sobre el contexto donde se ubica el terreno, en el área comprendida entre Costanera, Vitacura y Nueva Tajamar, apodada irónicamente “Sanhattan”. Sin perjuicio de lo anterior, y apoyados por la visión a largo plazo de nuestros mandantes, propusimos espacios públicos abiertos a futuras interconexiones con sus vecinos, acción que pensamos será indispensable abordar en esa área de la ciudad. Éstos corresponden a una amplia plaza de acceso al edificio por su cara sur, y una plaza anfiteatro en su costado norte. La placa comercial que tradicionalmente ocupa el frente a la calle, es desplazada al fondo del terreno como respaldo a dicha plaza. El comercio de la zona, básicamente institucional, no requiere cercanía al flujo de la calle, por el contrario, se valoriza y descontamina en su perspectiva a la distancia, desde Vitacura. Adicionalmente, estos espacios permiten que la torre llegue con limpieza al suelo, y resuelva en sus halls la conexión de los dos niveles exteriores. Todas estas acciones inéditas en el vecindario, de ocupación total por estacionamientos o comercio. Se optó por un edificio laminar de 52m de largo y 19m de ancho, crujía que aprovecha al máximo la iluminación natural de las oficinas, privilegiando su perímetro norte y sur, de favorable regulación solar para oficinas. Ambas caras son de cristal de piso a cielo, agregándose un fino serigrafiado protector a la fachada norte, que además contribuye a disminuir la presencia de la caja de circulaciones verticales dispuesta tras esa fachada. Las fachadas cortas (oriente y poniente) reciben un tratamiento menos transparente, basado en el control solar. La fachada trasera, que se enfrenta a una edificación cercana y que recibe asoleamiento poniente, corresponde a un muro de hormigón armado a la vista con pequeñas perforaciones verticales y de ventana “tragada”. La fachada oriente incorpora una celosía de elementos verticales de hormigón prefabricado, despegada del muro cortina que une las fachadas largas, con lo que se logra protegerla del sol de la mañana sin perder la presencia de la cordillera. Este elemento, que caracteriza fuertemente al edificio, retorna como losa perimetral sobre el último nivel, coronando la edificación.

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