Domótica: Ábrete Sésamo

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En nuestra era digital, se está haciendo común automatizar ciertas instalaciones dentro de la vivienda, tales como la seguridad con alarmas y circuitos cerrados de TV, la iluminación artificial y hasta el riego del jardín. El uso masivo del teléfono móvil también ha hecho posible controlar a distancia ciertas funciones de la vivienda. Entre la gran cantidad de funcionalidades adicionales que estos aparatos han ido incorporando (cámara, reproductor multimedia, juegos), su creciente conectividad a Internet ya les permite vincularse con los diferentes sistemas de una vivienda o un edificio.


¿Cuál es la función del diseñador en todo esto?


Claramente, la integración al diseño y la flexibilidad en el tiempo son temas claves que competen a la arquitectura. En el primer caso, porque los sistemas de control y los elementos controlados deben quedar integrados o embebidos en el edificio, y en el segundo, porque la tecnología de estos sistemas y dispositivos evoluciona rápidamente (como toda la electrónica) y deben permitir ser actualizados en el tiempo sin intervenir en forma importante la obra en la que están insertos.
Para entender mejor de lo que estamos hablando, digamos que el término “domótica”, según la Real Academia Española de la Lengua, es el “conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda” y proviene del latín domus (casa) y de informática.
En términos generales, consiste en la automatización y control (apertura/cierre, encendido/apagado/regulación) de aparatos y sistemas de instalaciones eléctricas (iluminación, climatización, persianas y toldos, puertas y ventanas motorizadas, riego automático, etc.) en forma centralizada y/o remota. Tendiendo a un mayor grado de confort, por un lado, y a una optimización de la eficiencia energética por el otro.
Haciendo una analogía, vemos que la industria automotriz maneja el concepto del modelo básico “desde” hasta el modelo “full equipo”, siendo este último el que cuenta con las mayores prestaciones respecto al grado de confort. También podemos observar que cada vez los automóviles son más baratos a igual equipamiento, lo que va indicando que la producción en serie y lo masivo de su mercado hacen bajar los precios.
Últimamente, asimismo, las viviendas y edificaciones industrializadas (ver CA 129) tienden a incorporar sistemas de automatización en sus diseños y a obtener los beneficios de la producción seriada y masiva. Por lo anterior, queda claro que la decisión de automatizar parte o todos los aspectos de una edificación se debe tomar antes de que comience el proceso de diseño, para integrarlo de forma armónica a la construcción.
En el caso de edificios de vivienda colectiva o de edificios de uso no residencial, como oficinas, muchos de los procesos se tienden a automatizar. Los cerebros informáticos de las edificaciones poseen programas computacionales para controlar los diferentes sistemas a través de actuadores, por un lado, y de sensores de estímulos, por el otro (ver esquema en página 60).
Dependiendo del tamaño de la edificación y de su uso, podemos encontrar que los sistemas denominados inteligentes consisten en una serie de subsistemas, a saber:

a. Sistema de automatización
Basados en un control digital y distribuidos con microprocesadores para cada subsistema, los sistemas de automatización en un edificio monitorean y operan todos los sistemas mecánicos, eléctricos, sanitarios, de ascensores y de iluminación. Un centro de comando (como el de control de tránsito en una ciudad, por ejemplo) contiene estaciones donde se muestran las gráficas para monitorear y controlar varios sistemas, tales como bombas de agua, chillers, calderas, torres de enfriamiento y ventiladores de un sistema de climatización, por ejemplo.
De la misma manera, un sistema de control vía PC puede coordinar distintos sistemas, como un generador eléctrico que se activa cuando la demanda de electricidad aumenta, evitando el sobreconsumo de la red pública y ahorrando costos en la cuenta de electricidad. Para ello, cada equipo que consuma energía puede equiparse con un medidor digital conectado a la central de control.
Otro de los sistemas automatizados es el utilizado por los ascensores para administrar el tráfico de las personas. Esto permite al grupo de elevadores ajustarse continuamente para responder a los complejos cambios en los patrones de tráfico de un edificio.
Sin embargo, una de las mayores aplicaciones de la automatización tiene que ver con el control de la iluminación, el cual incluye áreas preprogramadas con horarios por medio de relojes controladores, monitoreo de áreas con detectores de presencia en lugares como pasillos comunes y subterráneos de edificios, y coordinación de la iluminación artificial con la iluminación natural mediante sensores de luz. Esto último permite disminuir o aumentar (“dimear”) la iluminación artificial en la medida en que se dispone iluminación natural.
En nuestro país, la empresa Rolec comercializa e instala sistemas de control Eco System, del fabricante estadounidense Lutron, un avanzado sistema de control electrónico de iluminación, que permite ahorros de hasta 50% en energía, incrementando el confort, la productividad, mejorando la flexibilidad de los espacios y reduciendo los costos de mantención. Lutron posee sistemas de control para viviendas que pueden ser cableados, inalámbricos por radiofrecuencia, o comandados vía Internet mediante un PC o un teléfono móvil (www.lutron.com).

b. Sistema de seguridad contra incendios
Indicado en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción bajo la denominación de “sistemas activos”, la detección, activación de alarmas y sistemas de evacuación y comunicación son exigidos en la mayoría de las edificaciones colectivas.
El sistema debe activarse ante la señal de humo, fuego y/o calor, indicando al sistema central encender señales de alarma y evacuación por zonas, suprimir los ascensores llevándolos al primer piso, iniciar la presurización de la escalera de evacuación y activar sistemas automáticos de ataque, tales como los rociadores de agua.

c. Sistemas de comunicación
Muy usados en los edificios de oficinas, tienden a reproducirse en las viviendas con la llegada masiva del WiFi doméstico. Los sistemas de comunicación son las carreteras por donde viajan los datos y éstas pueden ser cableadas tipo LAN, con fibra óptica o inalámbricas como las WiFi. Estas vías, denominadas Cableado Estructurado, son críticas e indispensables en los lugares de trabajo, con un especial énfasis en la flexibilidad. Para ello, los requerimientos de espacio van por salas de servidores de datos y telecomunicaciones, shaft verticales de distribución de cables y avances por los pisos o cielos falsos. Es muy importante, entonces, conocer los requerimientos y necesidades antes de definir la altura entre piso y las cargas soportadas por las losas, por ejemplo en el caso de poner bancos de baterías de respaldo. Otra consideración no menor es la de si los requerimientos deben concentrarse en una sala (centros de negocios en los hoteles) o distribuidos por todo el edificio (plantas libres de oficinas).

d. Sistemas de entretenimiento
Con la irrupción de la TV digital, estamos en presencia de una progresiva concentración de funciones en los PC domésticos, la mayoría de los cuales ya se ocupan para rubros de entretenimiento. A través de una red LAN o WiFi, ya es posible acceder y reproducir películas, música, programas pregrabados de radio y TV, incluso navegar por Internet y revisar el correo electrónico desde cualquier televisor de la casa. Uno de los sistemas más vendidos es el Apple TV, que transmite desde el PC todos los contenidos y archivos almacenados y los reproduce en los televisores, permitiendo además bajarlos de la Web.

e. Sistema de seguridad y control de accesos
Uno de los mercados que más a crecido en nuestro país es el de la seguridad contra robos y asaltos a viviendas. Demás está comentar las fortalezas en que se han convertido las casas, al precio de afear con cercos, rejas eléctricas y barrotes, por lo que uno de los temas críticos se produce a la hora de integrarlos al diseño.
Partiendo por el control de los accesos y el monitoreo mediante circuito cerrado de TV, y terminando en sistemas de alarmas conectados a empresas de seguridad y Carabineros, ahora es posible controlar a través de Internet todo lo que sucede dentro y fuera de la vivienda.
Una de las innovaciones recientes en el mercado de las viviendas es el control de acceso por medio de tarjetas con chip (similar al de la tarjeta BIP) y las cerraduras biométricas. Muy usadas en los edificios de oficinas y en hoteles, las tarjetas magnéticas como la de los bancos tienen el inconveniente de ser “clonables” por quien las emite, mientras que la tecnología de tarjeta con chip ofrece mayor seguridad ante esa eventualidad.
La empresa Blue Telcom comercializa este tipo de cerraduras y también las novedosas cerraduras biométricas fabricadas por Samsung, que se abren después de leer la huella digital del dedo índice (al igual que al comprar bonos médicos) a través de un lector biométrico.
Permiten grabar 40 huellas distintas y así prescindir de las llaves, además de poder ser accionadas por medio de una clave numérica o de una tarjeta con chip.
Respecto a la seguridad, se bloquean en el caso de ser forzadas e incluso emiten una alarma sonora.

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