
por PABLO ALTIKES
ARQUITECTO: JOSÉ MIGUEL JIMÉNEZ VERA (U. DE CHILE)
AÑO DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN: 1958
UBICACIÓN: ALONSO DE MONROY Nº 3051 ESQUINA NUEVA COSTANERA, SITIO Nº 23, COMUNA DE VITACURA, SANTIAGO, CHILE
CONSTRUCTOR: GUILLERMO FUENTES ÁLAMOS
SUPERFICIE TERRENO: 720 M2
SUPERFICIE CONSTRUIDA: 350 M2
AÑO DE DEMOLICIÓN: 2005
Julio Casanovas (arquitecto) trabajaba gran parte del año fuera de Chile, por lo que decidió construir una casa para poder alojar durante sus viajes a Chile. Por su apretada agenda, contrató los servicios de José Jiménez, a quien le solicitó una vivienda de estilo moderno, que fuera acorde a lo que estaban proyectando los arquitectos nacionales de vanguardia. Su único requerimiento fue que el programa arquitectónico constara de tres zonas al interior de la casa. La primera, que se ubicaba en el primer piso en el costado norte, era para un matrimonio con dos hijos, quienes eran los encargados de cuidar la casa mientras él vivía en Colombia. La segunda, se ubicaba en todo el segundo piso, y estaba conformada por tres dormitorios y zonas húmedas, las que estaban destinadas exclusivamente para alojar a sus invitados mientras él estuviera en el país. La tercera, le pertenecía a él y estaba ubicada en el primer piso, daba a la esquina de Alonso de Monroy con Nueva Costanera y estaba conformada por el estacionamiento, un dormitorio en suite y un escritorio-estar. La idea era que llegara en su auto directamente a un estacionamiento cerrado y desde ese lugar entrara directamente a su dormitorio, sin pasar por otro recinto.
Inscrita dentro del período de la segunda modernidad (1940 - 1973), la propuesta de José Jiménez fue vanguardista, como propuesta arquitectónica y urbana.
Con una imagen volumétrica potente, conformada por dos cuerpos sobrepuestos claramente identificables, donde el superior -producto de su sistema constructivo- levitaba sobre el del primer nivel. Otra condición propia de la segunda modernidad fue el concepto de caja habitable libre de imágenes retóricas, que provenían del imaginario náutico. Se reforzó la idea de los dos cuerpos con el uso de distintos materiales de revestimiento para cada volumen (el primer piso tenía muros revestidos en piedra y el segundo estaba revestido en madera).
La propuesta urbana, sin embargo, fue la más vanguardista al establecer un diálogo entre lo público y privado. La vivienda asumió el rol de límite, estableciendo y conformando la esquina sin necesidad de elementos secundarios como la reja, aportando nuevos modos de habitar la ciudad, respetando y compartiendo espacios privados entregados a la misma ciudad, y eliminando fronteras entre el cuerpo físico de la construcción y el espacio abierto de la vereda y calle.