Esta casa que el autor construyó para su familia fue un ejemplo paradigmático de simbiosis entre modernidad MIESiana y tradición japonesa, dentro de la arquitectura santiaguina de los 60, convirtiéndose en referencia de muchas otras.
Durante esta época algunos arquitectos chilenos intentaron nuevas miradas sobre la arquitectura vernácula japonesa que inunda el medio estadounidense desde mediados de los 50.
La vivienda se ubicaba en el sector suroriente de la comuna de Providencia, en un terreno esquina de 1.074 metros cuadrados, frente a la plaza Presidente Alfaro. El arquitecto había comenzado sus estudios en la Universidad Católica de Santiago, pero producto de las obligaciones diplomáticas de su padre terminó sus estudios en la Universidad de Lovaina, Bélgica.
La casa se construye en un terreno rectangular de 25 m de frente x 34,7 m de fondo (870 m2) con un sentido longitudinal oriente- poniente. Pircas de bolón de río a lo largo de la calle Las Fresas y muros de albañilería de piedra “ala de mosca” autosoportantes definen un espacio público en sentido nororiente con límites efímeros entre interior y exterior, fundiéndose así el jardín con los recintos públicos interiores y las zonas intermedias de la casa.
Julio Casanovas (arquitecto) trabajaba gran parte del año fuera de Chile, por lo que decidió construir una casa para poder alojar durante sus viajes a Chile. Por su apretada agenda, contrató los servicios de José Jiménez, a quien le solicitó una vivienda de estilo moderno, que fuera acorde a lo que estaban proyectando los arquitectos nacionales de vanguardia.
Casa: Benjamín Waisbein Rosenbluth.
Arquitectos: Roudolf Hermann Rochna Viola (fallece de cáncer al pulmón el 28 de noviembre de 1986, a los 68 años) + Arturo Waisbein Rosenbluth.
Año de diseño: 1958.
Año de construcción: 1959.
Ubicación: Francisco de Aguirre 4115, Vitacura, Santiago.
Construcción: Empresa constructora Waisbein.
Artista del mural de la fachada de acceso: Francisco Otta Troller. (Checoslovaco). […]
La prestigiosa oficina Bresciani, Valdés, Castillo, Huidobro legó al norte de Chile un número significativo de destacadas obras arquitectónicas. Una de las obras más entusiastas con el discurso moderno, fue el edificio del Servicio de Seguro Social de Antofagasta, demolido en 2005.
Condicionada por la pendiente y resuelta con operaciones simples, la vivienda unifamiliar de calle Las Peñas presenta correspondencia con el entorno como uno de sus aciertos. Se le puede considerar una propuesta de vanguardia en el Chile de los ‘50, por su innovación técnica en el sistema constructivo y por la asimilación de conceptos del estilo internacional que el arquitecto Jorge Costabal conoció en sus viajes al Estados Unidos de la post-guerra.
Este edificio fue diseñado por el arquitecto de la Universidad de Chile Jaime Bendersky (1922-1997), quien fuera uno de los gestores de la reforma de la Escuela de Arquitectura de esta universidad en 1946, que buscaba liberar los planes de estudio del academicismo. Este edificio representa una de las características propias de Bendesky: plantearse como arquitecto-empresario frente a los proyectos, participando muchas veces en el grupo de inversionistas inmobiliarios de sus propios proyectos.
La casa Hasbún hizo parte de un grupo de cuatro residencias diseñadas para miembros de una misma familia. En su día, las casas fueron objeto de la curiosidad de sus vecinos y llamaron la atención de cierta burguesía local muy influyente y de raíces más tradicionales.
Dibujada por el propio De Groote en las pocas horas libres que le dejaba su intensa actividad en la oficina de Emilio Duhart, la casa en la calle Lota puede considerarse su primera obra como arquitecto independiente. Por entonces, De Groote tenía treinta años y proyectó esta casa, que fue residencia familiar durante mucho tiempo para su futura esposa Isabel Wachholtz.