En diciembre de 2004, la Dirección Nacional de Arquitectura, en el contexto del Programa “Obras y Artes” del Ministerio de Obras Públicas, y en conjunto con la Comisión Nemesio Antúnez, convocaron al concurso de Arte Público para la creación del diseño integral y ejecución de este mobiliario, obteniendo el primer lugar en conjunto con el arquitecto Nicolás Norero.
Este es un proyecto desarrollado a partir de un concurso público organizado por la DIBAM, el cual contemplaba la habilitación de una sala de lectura y espacios de exposición en el salón Fundadores de la Biblioteca Nacional, junto con el acondicionamiento acústico y de iluminación del espacio.
Este proyecto se origina en la búsqueda de una condición indeformable en el habitar de Valparaíso, entendida como una relación a través del vacío, es decir, en el cruce de la coordenada de la extensión (paisaje) y la verticalidad (pendiente), generando una habitabilidad desprendida, el vacío entraba la vida interior de la vivienda y la cruza con el espacio público.
Este es un proyecto marcadamente técnico, en el que las decisiones arbitrarias de diseño se han tratado de sustituir por operaciones racionales, que optimizan el funcionamiento y comportamiento ambiental del edificio.
Con sus paredes exteriores y sus claramente definidas aberturas de ventanas y puertas, la “tradicional” casa unifamiliar establece una separación muy marcada entre el interior y el exterior.
El terreno elegido para la edificación presentaba una contradicción inicial entre orientación hacia las mejores vistas del paisaje e iluminación natural, lo que hacía necesario decidir qué factor privilegiaríamos a través de la ubicación de la casa en el terreno.
El proyecto contempla el edificio corporativo y el centro de clasificación y distribución de la empresa Chilexpress S.A., dedicada al servicio de courier nacional e internacional.
La obra se ubica en el sector de Lo Bosa, una zona agroindustrial anteriormente utilizada como vertederos de escombros. El encargo planteó varias problemáticas:
El proyecto surge por encargo de la Fundación DUOC UC, uno de los objetivos principales es lograr un conjunto armónico entre el proyecto nuevo y la edificación antigua.
Frente al encargo de un edificio para las oficinas centrales del DUOC, se presentan cuatro temas anexos al programa que fueron determinantes para la resolución del proyecto. El primero es su emplazamiento en el patio de la sede Antonio Varas, ex colegio Alemán, edificio típico y fundacional del barrio.
El encargo consistió en hacer un proyecto de remodelación del edificio existente, resolviendo de buena manera los seis pisos originales y haciendo funcionar en ellos la dotación de aproximadamente 120 personas definidas por el mandante.
En cuanto a la volumetría exterior, el edificio propone fundir el término “ocio” y su relación con la naturaleza, ambos conceptos que están presentes en la relación comercial entre la Caja y sus afiliados, a través de un edificio que hemos denominado Ecológico, es decir, que mediante sus componentes arquitectónicos resuelva en forma activa y eficaz la relación edificio-naturaleza.
Este proyecto de título es resultado de un trabajo participativo junto a la comunidad indígena Kawésqar de Puerto Edén. Primero, para realizar un diagnóstico; luego, definir qué proyecto hacer juntos; y, por último, diseñar y localizar la propuesta emanada del proceso. El proyecto consiste en un traslado planteado por la propia comunidad a sus terrenos ancestrales (hoy de propiedad comunitaria) de Jetarkte, dentro de la misma localidad de Puerto Edén, en pos del desarrollo local bajo el enfoque de la identidad y la recuperación de la memoria.
Emplazado en el sector nororiente de la comuna de La Florida, en medio de un paisaje urbano aún difuso que en la última década ha sufrido una transformación radical, pasando de la construcción de viviendas de baja altura a la consolidación de un equipamiento vial y urbano de gran complejidad (autopistas, Metro, centros comerciales, etc.), el encargo del Liceo Técnico Profesional La Florida considera posicionar el proyecto como un referente urbano de calidad que consolide la imagen de la educación pública en la comuna.
El proyecto consiste en un sistema de hoteles conectados entre sí en forma aérea por medio de puentes climatizados y a través del bosque nativo, planteando un diseño que, basado en la modernidad, propone una orgánica atemporal.
El proyecto explora una alternativa al modelo de densificación a gran escala de nuestra ciudad, aprovechando una normativa especial de predio remanente en un terreno de 450 m2.
Este proyecto es el resultado de un concurso convocado en 2003, al que concurrieron por invitación las principales oficinas de arquitectura de Santiago.
El encargo solicita un edificio emblemático, de una imagen fuerte y reconocible, que sea representativo de los diez años de la Universidad de Ciencias de la Información y que sea capaz de ser la nueva cara visible para las próximas décadas.
El Campus de la Universidad Mayor en Huechuraba se ubica sobre 7,5 hectáreas en la ladera sur del cerro San Cristóbal.
Teniendo como mandante a la Municipalidad de Valparaíso, a través de la Corporación Municipal para el Desarrollo Social, el encargo de arquitectura consistió en intervenir un edificio educacional existente, con características patrimoniales (1921) y declarado, en el momento del diseño (2005), inmueble de conservación histórica.
Las vías de alta velocidad están irrumpiendo sin compasión, con lógicas completamente distintas a las de la ciudad tradicional, con lo que generan terribles situaciones ante las cuales no podemos quedar indiferentes. El problema de la segregación (espacial, programática, social, emocional, etc.) producida en los bordes de la autopista, no logra ser resuelta por nuestra solución actual: “la pasarela”.
Este proyecto tiene como sustento teórico la investigación “Arquitectura y Camanchacas, la transformación del artefacto atrapa nieblas en un espacio climático arquitectónico”, desarrollada con antelación y donde se plantean dos asuntos de bastante relevancia para el proyecto.
La empresa Cristalerías de Chile S.A. proyecta construir por etapas una nueva planta industrial de aprox. 20.000 m2 (industria, oficinas y servicios) en un terreno de aprox. 24 há. en la comuna de Llay-Llay, Región de Valparaíso.
Fue proyectada como encargo de una casa de descanso al borde del mar en el balneario de Cachagua, en la zona central de Chile, para un matrimonio joven con hijos, que privilegia ante todo la integración familiar.
La nueva sede en Puente Alto alberga una serie de carreras técnicas como mecánica automotriz, informática, construcción y salud. El proyecto se ubica en una comuna periférica que, a su vez, es la más densamente poblada. Estas dos características hacen que el proyecto deba resolver la permanencia de los alumnos durante la mayor parte del día, generando espacios que los acoja y distribuya en forma ordenada, además de proveer espacios de encuentro y esparcimiento fuera de las salas de clases.
Tras un incendio que afectó en 1969 a la entonces Escuela de Bellas Artes ubicada desde 1910 en el Parque Forestal, la Facultad de Artes se vio obligada a arrendar locales para impartir clases.
La obra es una oficina comercial de una empresa eléctrica. Tiene como objetivo brindar servicios de atención a clientes y de centro de pagos.
Al tratarse de un encargo en un lote específico, no hubo ninguna posibilidad de actuar sobre el contexto donde se ubica el terreno, en el área comprendida entre Costanera, Vitacura y Nueva Tajamar, apodada irónicamente “Sanhattan”.