
Existe una constante preocupación por los elementos que aseguren la integridad de los ocupantes al interior de cualquier construcción. Eso ocurre a nivel legislativo, en la creación de normas referidas a las exigencias para las construcciones, y también en el desarrollo tecnológico de nuevos productos.
En este artículo, nos referiremos a este último, con dos elementos que resultan fundamentales para la seguridad en un edificio: iluminación de emergencia y acristalamiento con vidrios de seguridad
ILUMINACIÓN DE EMERGENCIA
Ante el evento de un sismo o incendio, se hace crítica la eva-cuación de las personas hacia zonas de seguridad, por lo que la iluminación de emergencia es un elemento fundamental para ese propósito.
Para ello, la norma chilena eléctrica 4/2003 establece las condiciones en que son exigibles los sistemas de iluminación de emergencia: “La finalidad de este tipo de alumbrado es proporcionar vías de escape seguras, sin posibilidad de confusiones, a las personas que en condiciones de emergencia se vean obligadas a abandonar los recintos clasificados como locales de reunión de personas”.
En tanto, la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) establece en el título 4 capítulo 2 las condiciones generales de seguridad, y en el capítulo 3 las condiciones de seguridad contra incendio. Además, en el artículo 4.3.7 se exige iluminación de emergencia en zonas verticales de seguridad.
Por lo tanto, junto con diseñar las vías de evacuación, hay que definir el criterio de cómo estas van a ser iluminadas correctamente. Para ello, la NCH elect 4/2003 indica que deberán instalarse luces autoenergizadas, que consisten en equipos con ba- terías recargables libres de mantenimiento.
Estas luces deben ir a lo menos en los siguientes lugares:
• Sobre cada puerta de emergencia.
• Cerca de las escaleras, de modo que cada escalón reciba iluminación directa.
• Cerca de cada cambio de nivel de piso.
• En todo cambio de dirección de la vía de escape.
• En toda intersección de las vías de escape.
• Al exterior de edificios en la vecindad de las salidas.
• Cerca de equipos de extinción o alarmas de incendio.
También se indica que, junto con la iluminación de emergencia, es obligatorio ubicar señalética iluminada, con el fin de indicar las vías de evacuación de las personas que deban abandonar el recinto.
La empresa Legrand ha elaborado una guía de la iluminación de emergencia, donde propone seguir un procedimiento de tres pasos:
1. Análisis del recinto
2. Tipo de alumbrado de emergencia
3. Consejos de selección e instalación
Para el análisis del recinto, habrá que determinar si se considera como local de reunión de personas. Entre estos se encuentran:
• Locales de asistencia hospitalaria
• Locales educacionales
• Locales destinados al culto
• Locales de entretenimiento
• Locales deportivos
• Locales de espectáculos
Para el tipo de alumbrado, podemos distinguir:
• El alumbrado de seguridad, cuya función es garantizar la seguridad de las personas que evacuan una zona determinada (por ejemplo, vías de evacuación).
• El alumbrado ambiente o antipánico, que está destinado a evitar que se produzcan situaciones de pánico en personas, permitiéndoles identificar su entorno y alcanzar las vías de evacuación (por ejemplo, centros comerciales).
• El alumbrado de zonas de trabajo riesgoso, destinado a permitir la ejecución de los procedimientos de control de estos trabajos, garantizando la seguridad de las personas que los desarrollan (por ejemplo, salas de máquinas en industrias).
• Alumbrado de reemplazo, destinado a permitir el desarrollo de las actividades normales de una zona, sin provocar mayores alteraciones (por ejemplo, salas de cirugía).
ACRISTALAMIENTO

Ante el uso masivo del vidrio como solución de fachada, los arquitectos nos vemos enfrentados a la decisión de seleccionar el vidrio más adecuado para el revestimiento de muro cortina, o ventanales de departamentos y casas.
Dentro de las variables existentes, tales como costo, transparencia, apariencia, y rendimiento térmico y acústico, está el comportamiento del cristal frente a las exigencias mecánicas de un sismo o viento.
En Chile, el Instituto Nacional de Normalización (INN) ha publicado varias normas (135 - 135/1 - 135/2 - 135/3) que tratan acerca del uso seguro del vidrio en la construcción y las formas de ensayo en los diferentes tipos de productos.
Respecto de la seguridad, la mayoría de los fabricantes de cristal definen dos conceptos para el vidrio:
Concepto de Bajo Riesgo: en términos de acristalamiento, es aplicado al vidrio que es capaz de reducir el riesgo de lesión provocado por acciones accidentales de impacto, trizadura, rotura o fuego.
Concepto de Seguridad: este se aplica a cristales fabricados para enfrentar formas deliberadas de agresión clasificadas en:
• Ataque físico: protección a las personas y bienes contra formas deliberadas de ataque para romperlo.
• Resistencia a la explosión: cuando hay peligro de explosión, tanto interna como externa (definición de Guide to Glazing for Safety & Security).
En el caso de los muros cortina, el vidrio se somete a solicitaciones de Sismo y Viento, donde la carga se transmite desde la lámina de vidrio al mullion, que actúa como soporte anclado a la estructura del edificio. Ahí, el conjunto de elementos (vidrio y aluminio) debe tener una deformación compatible con las deformaciones del edificio.
Para el caso de Vidrio para Bajo Riesgo, se recomienda el vi-drio templado, que cuando se quiebra se convierte en pequeños gránulos casi inofensivos. El templado consiste en un tratamiento con calor, que se efectúa en los hornos donde se fabrica la lámina. Algunas veces este vidrio va reforzado con una malla de alambre, para impedir el desprendimiento de los gránulos y reducir así el riesgo de lesión si el vidrio es quebrado. Uno de los usos más comunes de este vidrio es en vitrinas comerciales, barandas, y pasamanos de escaleras y balcones.
En tanto, para el caso de Vidrio para Seguridad existen los vi-drios laminados. El Laminado de Seguridad, es la combinación de 2 cristales unidos entre sí por una interlámina de Polovinil Butiral (PVB), que los mantiene en su lugar después del impacto y así se reduce la posibilidad de lesión. Este tipo de vidrio es ampliamente usado en la industria automotriz y el blindaje de bancos, sin embargo tiene, además, una aplicación en edificios emplazados en entornos ruidosos, pues posee un buen control acústico. Otra aplicación se le puede encontrar en escaleras con gradas de vidrio y grandes acuarios.
Aplicaciones y clasificación:
Laminado de seguridad: proporciona seguridad a las personas y protección a bienes materiales. Su aplicación es obligatoria en techos vidriados, tales como bóvedas de mall. Su lámina de PVB impide el desprendimiento de astillas, evitando el riesgo de cortaduras.
Laminado acústico: este cristal se encuentra constituido a partir de dos caras de cristal Float, las cuales han sido unidas entre sí a través de una interlámina incolora, blanda y elástica que reduce significativamente el ruido que pasa por el cristal. Se comercializa en Chile como Salvid Acústico.
Laminado antibala: está compuesto por la unión de varias láminas de cristal de distintos espesores, normalmente de 10 mm. Entre cada cristal va una interlámina de Polivinil Butiral (PVB), de un espesor superior a 0.38 c/u. Su característica más importante es resistir, y evitar el desprendimiento de fragmentos y partículas, además de la penetración provocada por el impacto de un proyectil, protegiendo la integridad física de las personas.
Vidrios corta fuego:
Aunque el vidrio no es combustible, las láminas de cristal no cons- tituyen una barrera efectiva contra la propagación del fuego. Una de las formas de evitar la propagación es usar cristales con malla de alambre, la que mantiene las piezas aunque se hayan roto, evitando así la propagación de fuego y humo.
También existe un vidrio laminado contra el fuego que no sólo evita que se propague, sino que, además, mantiene fría la cara que no está expuesta al fuego. Esto se logra mediante una capa de material intumescente que reacciona al calor, permitiendo resistencias de F-120. Desde hace muy poco tiempo, existe una versión mejorada de este vidrio que es multicapa, lo cual limita el calor radiante que pueda atravesar el cristal.
En los soportes y fijaciones cada vez se usan más las fachadas de cristal colgadas, donde casi desaparece la estructura que afirma el vidrio.
A diferencia de los muros cortina con marco o vidrio pegado, estos cerramientos comprenden una serie de fijaciones denominada “fijación por araña”. Esta afirma el vidrio mediante pernos que lo atraviesan en perforaciones, y con silicona que sostiene y sella el borde de la lámina.
Estos sistemas requieren un detallado estudio de las deformaciones que se puedan producir en la estructura del edificio, a fin de asegurar su estabilidad ante un sismo.
PABLO SILLS / ARQUITECTO